DocBotENT no es un producto: es una forma de trabajar. Automatización con IA donde duele — sin hardware nuevo, sin datos de paciente retenidos, sin cambiar cómo trabaja su equipo.
Inventario, caducidades y reposición del material quirúrgico con una foto o la voz. Sin RFID, sin pistolas, sin Excel a medianoche.
Ver por qué es distinto ↓Del contenedor estéril al paciente: lectura de etiquetas con visión artificial y registro cifrado extremo a extremo. En uso piloto en un hospital de Madrid.
Saber más ↓La aplicación que da nombre a DocBotENT: confirmación, reprogramación y anulación de citas por teléfono, sin intervención humana.
Ver la plataforma →Cada quirófano pierde material por caducidad y horas de personal contando cajas. Las soluciones clásicas — etiquetas de radiofrecuencia (RFID) con sus arcos lectores, o pistolas de códigos de barras — exigen comprar hardware, etiquetar unidad a unidad, mantener antenas y formar al equipo. Nosotros lo resolvimos al revés: que el lector sea el móvil, y que la inteligencia esté en el software.
A la etiqueta o la caja. O díctalo por voz, o escríbelo. Lo que tengas a mano.
Producto, marca, referencia, lote y caducidad, cada cosa en su sitio. Tú solo confirmas.
Caducidades y stock bajo controlados. La app avisa por email ella sola cuando algo urge.
El RFID obliga a pegar un tag a cada caja y montar arcos y antenas por miles de euros; las pistolas son un aparato más que comprar, cargar, actualizar y perder. Aquí no se instala nada: cámara y micrófono del móvil, y listo. El coste de infraestructura es exactamente cero.
Una pistola devuelve un número que alguien tiene que casar con un catálogo que alguien tiene que mantener. Aquí, una foto de la caja captura producto, marca, referencia, lote y caducidad tal y como están impresos — y corrige sola las erratas de marca. ¿Sin manos libres? Díctelo por voz.
Caducados, próximas caducidades y stock bajo, con umbrales configurables por producto. Emails automáticos de resumen cada mañana y peticiones de reposición programadas al proveedor o a suministros. Un arco RFID sabe que algo cruzó la puerta; no le escribe un email a nadie.
Sin obras, sin licencias por lector, sin cursos: si sabe hacer una foto, sabe usarlo. Funciona sin cobertura dentro del quirófano y sincroniza al salir. Historial completo de movimientos y exportación a Excel para auditorías e inventarios.
Las alternativas clásicas resuelven el mismo problema a base de aparatos: hay que comprarlos, etiquetar unidad a unidad, mantenerlos y formar al equipo.
Un aparato que comprar, cargar y reponer. Solo lee un número: alguien mantiene el catálogo aparte.
Cientos de € · catálogo a manoAntenas y postes en cada puerta. Obra, calibración y mantenimiento continuo. Sabe que algo cruzó; no avisa a nadie.
Miles de € · instalaciónUn chip pegado a cada unidad, uno a uno, para siempre. Un consumible más que comprar y colocar.
Un tag por cada cajaCero hardware, pero horas de personal contando y tecleando. Se desactualiza al minuto y nadie vigila las caducidades.
Horas de personal · erroresSin comprar nada, sin etiquetar nada, sin instalar nada. La cámara y el micrófono que tu equipo ya lleva en el bolsillo, con la inteligencia en el software. Se despliega en un día y se usa en un minuto.
0 € en hardware · 0 mantenimientoComparación cualitativa orientativa entre enfoques, no una medición de un producto concreto.
| Criterio | RFID | Pistolas de código de barras | Papel / Excel | DocBotENT |
|---|---|---|---|---|
| Inversión inicial | Miles de € (tags, arcos, lectores) | Cientos de € por dispositivo | 0 € | 0 € — el móvil de su equipo |
| Consumibles | Un tag por cada unidad | Baterías, repuestos | Horas de personal | Ninguno |
| Caducidad y lote | Solo si se codifica tag a tag | Solo si el código lo incluye | A mano | Foto, voz o texto — de la etiqueta real |
| Avisos automáticos | ✗ | ✗ | ✗ | Email diario + reposición programable |
| Formación necesaria | Técnica | Media | — | Hacer una foto |
| Mantenimiento | Antenas y calibración | Flota de dispositivos | Disciplina heroica | Ninguno |
Acceso protegido con PIN · Datos de demostración · Sin compromiso
La trazabilidad de implantes e instrumental es obligatoria — y hoy se sostiene con pegatinas en la historia, cuadernos y hojas de cálculo. El día que un fabricante retira un lote, o llega una reclamación, alguien se pasa la tarde buscando papeles. Le dimos la vuelta: el mismo móvil lee la etiqueta, la enlaza con el paciente y guarda la prueba. Sin papel, sin pegatinas, sin dudas medio año después.
La lectura ocurre en el propio móvil y el dato sensible viaja cifrado de extremo a extremo: solo el hospital tiene la llave para abrirlo. No es una promesa comercial, es cómo está construida. RGPD por diseño, no por declaración.
Una foto de la etiqueta del contenedor o del implante y queda registrado y vinculado al paciente correcto, con su sello de tiempo. Nadie teclea referencias a mano, nadie pega etiquetas en un informe, nadie transcribe un cuaderno al final del turno.
Cuando hay que responder «este lote retirado, ¿a quién se le puso?», la respuesta está en segundos, no en una tarde de archivo. Registro completo, exportable y consultable — el que pide el inspector y el que tranquiliza al cirujano.
Acceso protegido con PIN · Datos de demostración · Diseñada para que el dato de paciente no salga de la red del hospital · Piloto en un hospital de Madrid
Cuéntenos el problema. Si la IA puede resolverlo con lo que ya tiene en el bolsillo, lo construimos.